El peronista de centroizquierda Alberto Fernández se impuso en la primera vuelta de la  presidencia de  Argentina con el 47,51 por ciento de los votos, frente al 41,04 del presidente liberal por ciento Mauricio Macri, según el escrutinio de casi el 80 por ciento de las mesas electorales.

Para ganar en primera vuelta se necesita el 45 por ciento de los votos, o el 40 por ciento y 10 puntos de ventaja sobre el segundo candidato. Fernández, un abogado de 60 años, debe asumir el próximo 10 de diciembre, en un país sumido en una grave crisis económica.

Mauricio Macri reconoció su derrota y anunció que invitó a desayunar a Fernández para iniciar de esta manera la transición. Además prometió que su partido constituirá una «oposición constructiva».

Felicidad en el peronismo

La expresidenta y ahora vicepresidenta electa Cristina Fernández pidió a los argentinos «que votaron y los que no también» para que ayuden al nuevo mandatario para sacar adelante el país. «Lo importante es que los argentinos dejen de sufrir», dijo.

Alberto Fernández agradeció el apoyo de Cristina y prometió que «reconstruirá el país de las cenizas» que deja el gobierno saliente. «Vamos a construir la Argentina solidaria que soñamos», dijo.

El presidente electo reconoció que «los tiempos que vienen no son fáciles», pero que su mayor compromiso es trabajar para que Argentina tenga tiempos mejores.

El Deber digital